miércoles, 26 de diciembre de 2007

De asaltos e historias de nenes

Chateando con una amiga de la primaria caímos en el recuerdo de los eternos "asaltos" de los últimos años de escuela. Qué cosa divertida. Me acuerdo que yo generalmente me encargaba de la música. Le robaba el Noblex Double Deck a mi vieja y cargaba la caja negra llena de cassettes, además del walkman para puntear los temas antes de ponerlos.
Me creía bueno para pasar música, al menos nadie se quejaba, y hasta venían y me pedían temas que dependiendo quién me lo pedía lo ponía con más rapidez: si venía una de las chicas lindas lo enganchaba con el tema que estaba, aunque quedase para el traste. Si venía una chica dejaba pasar uno o dos temas más y lo ponía, y si venía uno de los chicos lo anotaba, y esperá tranquilo... aunque generalmente cumplía.
Lo que pasaba era que los chicos solamente pedían temas lentos. Estábamos todos como locos en nuestra primera adolescencia, y sólo queríamos bailar lentos. A mí mucho no me gustaba la parte de sacar a bailar, la odiaba, porque siempre apuntaba a las chicas lindas y yo no era nunca la mejor opción. Siempre había muñecos más facheros, entonces rebotaba como trompada. Hasta que ganaba quizá por cansancio, o sacaba a bailar a las que sabía que me iban a decir que sí.
Ojo, no siempre eran las "de sobra"... no, no... no confundan. No eran las top del grado, pero si las ven ahora, mamma mía... se ve que por descarte tenía buen ojo para el futuro.
El dilema era qué hacer cuando quería bailar pero a la vez tenía que poner música: generalmente punteaba varios temas y los dejaba preparados, entonces sólo tenía que soltar a mi pareja cuando sabía que la canción estaba terminando (¡jaja!); corría hasta el equipito y "clack" "paf" "clack"... salía andando el otro tema, corría de nuevo y a bailar. Así las veces que sea necesario hasta que o venía el beso, o el "voy al baño", que traducido era "me cansé de bailar con vos"... cosa que aún hoy sigue sucediendo. Qué lindo recuerdo.
Lo lindo también era cuando nos matábamos poniéndole onda: un día eramos cuatro (sí, sí, dos y dos) y "nosotros dos" cronometramos el flor de beso que se estaban estampando "los otros dos"... según me cuentan llego como a la media hora. Me parece mucho, pero no una locura. Pudo haber sucedido.
Ahora, qué feo que era cuando se iban las más lindas. Porque siempre dio la casualidad que se iban juntas las muy turras, como haciéndolo a propósito, cosa de cagarnos lo que quedaba de velada. Ya no era lo mismo.
Por más que yo particularmente sabía que aunque se quedasen ahí hasta el otro día no tenía la más remota chance, era lindo sólo verlas, y enganchar el tema que me pedían con la rapidez de un rayo, y escucharlas decir "Gracias Tin" y darse vuelta para seguir en su rito.
Aunque a decir verdad, se iban las lindas y quedaban las más divertidas. Que ahora, 15 años después, además de divertidas son las más lindas. Así que tan malo no era.

1 comentario:

  1. hola a todos yo roy 32 y rami 26 (mujer)estamos haciendo show de lentos en ingles .
    estamos en zona norte del gran buenos aires cualquier consulta hacerla al 4744-6106 o escribir a
    distribuidoramar1@hotmail.com
    !!! a bailar lentos otra vez!!!

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